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| Alimentos que ayudan a regular el ritmo cardíaco
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Lic. Silvia Squillace |
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La grasa de los pescados ricos en omega 3 como el atún, caballa o salmón, reduce el riesgo de desarrollar arritmias (trastornos vinculados al ritmo o latidos cardíacos).
Estudios recientes han puesto aún más de manifiesto la importancia que se otorga a ciertas grasas, especialmente las presentes en ciertos pescados (grasos) de mar tales como el atún, caballa, salmón, en relación a que su consumo pude reducir el riesgo de desarrollar arritmias (trastornos vinculados al ritmo o latidos cardíacos
Hay investigaciones que relacionan en varios casos el consumo de estos pescados grasos – ricos en ácidos grasos Omega-3- con la prevención y/o disminución de desarrollar un infarto, que constituye la lesión más importante que pude tener el corazón de una persona. Pero acorde a los estudios publicados en el año 2004 en la prestigiosa revista científica “Circulation” (1) y “Prostaglandins, Leukotrienes, and Essential Fatty Acids (2), existen evidencias que apuntan a la posibilidad de que este tipo de grasas podría prevenir anormalidades en el ritmo cardiaco.
Existe un importante estudio de investigación publicado en estas revistas científicas, que incluyó a 4.815 personas de alrededor de 65 años, que fueron seleccionadas y controladas por tener riesgos de padecer un severo tipo de arritmia, denominada “Fibrilación atrial”, caracterizada porque el corazón late incorrectamente, conllevando al riesgo de que se produzcan coágulos en el corazón y que éstos luego puedan producir obstrucciones en otros sitios como las arterias. Estos individuos fueron evaluados permanentemente durante el lapso de 12 meses, a través de controles que incluían un examen físico anual y un electrocardiograma que evaluaba el funcionamiento del corazón. Se demostró, al cabo de la duración de este estudio (1 año), que quienes eran consumidores frecuentes de pescado tenían un menor riesgo de desarrollar este severo tipo de arritmia cardíaca respecto de las personas del mismo estudio que no eran consumidores habituales de pescado de mar. Al comparar aquellas personas que solo consumían pescado menos de 1 vez por mes, respecto de quienes comían pescado 1 a 3 veces por mes, estos últimos tuvieron un 24% menos de probabilidad de sufrir este trastorno cardíaco. Cuando se evaluaron los resultados de aquellas personas – participantes del mismo estudio- pero que a diferencia de las anteriores, consumían habitualmente pescados ricos en Omega 3, se encontró lo siguiente:
- Quienes lo consumían 1 a 4 veces por semana, tuvieron un 30% menos de probabilidad de padecer este trastorno, - Aquellas personas que incluían en su dieta pescados ricos en ácidos grasos Omega 3, entre 3 a 5 o más veces por semana la reducción del riesgo fue aún mayor (35%).
La FDA (Food & Drug Administration) máxima autoridad en alimentos y medicamentos de los EEUU, expresa que aquellos alimentos ricos en ácido grasos omega-3, conocidos como eiscosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA) pueden contribuir a la disminución de desarrollar enfermedad coronaria (o del corazón). En conclusión podemos hoy decir a través de los resultados de numerosos estudios científicos, y lo que expresa la FDA, el rol cada vez más preponderante que los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 tienen no solo ejerciendo protección al corazón, sino también en la salud en general previniendo el desarrollo de algunos tipos de cáncer y otras enfermedades de tipo autoinmune.
Los omega 3 los encontramos en cantidades significativas en el atún y la caballa frescos o envasados en aceite o al natural La Campagnola.
--------------- Referencias: (1) Circulation , año 2004;110:368–73) (2) Prostaglandins, Leukotrienes, and Essential Fatty Acids (2004;71:153–9)
Traducción y adaptación: Lic. Silvia Squillace (Septiembre de 2004)
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